A simple vista pueden parecer iguales. Rojas, jugosas y con ese aroma que anuncia la primavera. Sin embargo, la fresa y el fresón no son exactamente lo mismo. Si alguna vez se ha preguntado cuál es la diferencia o cuál debería elegir, está en el lugar adecuado. Ambas frutas son deliciosas, pero tienen matices que merece la pena conocer.
En Frutas AZ llevamos más de 30 años trabajando con fruta fresca de calidad, y sabemos que entender el producto ayuda a disfrutarlo más.
¿Qué es la fresa? Pequeña, aromática y más intensa
La fresa silvestre es más pequeña y suele tener un sabor más concentrado y aromático. Su color rojo puede ser algo más oscuro y su textura es más delicada. Es menos habitual encontrarla en grandes superficies porque su producción es más limitada y su conservación más corta.
Si busca un sabor intenso y tradicional, la fresa es una excelente elección.
¿Y el fresón? Más grande y resistente
El fresón es una variedad híbrida desarrollada para ofrecer mayor tamaño, mejor resistencia al transporte y una producción más amplia. Es el que normalmente encontramos en fruterías y supermercados.
Su sabor es dulce, aunque ligeramente menos intenso que el de la fresa silvestre. Gracias a su firmeza, resulta ideal para tartas, batidos o macedonias.
Propiedades de la fresa y el fresón
Tanto la fresa como el fresón son ricos en vitamina C, antioxidantes y fibra. Ayudan a reforzar el sistema inmunitario, favorecen la digestión y aportan pocas calorías. Además, su alto contenido en agua los convierte en una fruta refrescante y ligera.
¿Cuál elegir?
No se trata de cuál es mejor, sino de qué busca usted en cada momento. Si quiere intensidad, opte por la fresa. Si necesita versatilidad y resistencia para recetas, el fresón será su aliado.
En Frutas AZ seleccionamos ambas opciones con el mismo compromiso de calidad, porque sabemos que cada detalle cuenta cuando hablamos de fruta fresca.


